Sin ser politólogo, ni pretenderlo, y por lo tanto desde el desconocimiento del federalismo que me da la cultura general, me parece una fórmula muy válida para la organización política de un estado.
Siguiendo una línea de pensamiento teórica, ya habrá tiempo para críticas (invitados quedáis), me parece que un sistema federal sería lo ideal para acercar más la política a la gente y crear un Estado donde el término Democracia se acerque más a su etimología original.
El Estado central, Supraestado federal o como quiera que se le quiera llamar cedería gran parte de sus competencias a los diferentes Estados federales y éstos a su vez las cederían a provincias más pequeñas y así sucesivamente hasta llegar a los ayuntamientos, de tal forma que la gente realmente viera resultados y relación entre las urnas y los resultados posteriores. Creándose un sistema más horizontal que vertical.
Quizás lo ideal sería un sistema democrático basado en una Democracia Directa al estilo de los Soviets post-revolucionarios; sin embargo surge el problema del fracaso de éstos al llevarse a la práctica los planteamientos teóricos en los que se basaban (obviemos el tema de la Guerra Fría y la traición de Stalin).
Por lo tanto tal vez sea un planteamiento demasiado inviable y sea más correcto, y más viable, proponer, además del federalismo, una Democracia Deliberativa, Participativa para ser más exactos.
Lo que sí está claro es que el Sistema Democrático Representativo actual hace aguas, el modelo territorial está obsoleto y el modelo de Estado va camino de hacerlas también por lo que una reforma es necesaria.
Ya que estamos pidiendo, pidamos bien: una de República Federal (laica por favor) con Democracia Participativa, y de postre gente de izquierda (de verdad) que la gobierne. Suena bien, ¿o no?
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